📖 1. LECTURA – ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Un día, Jesús llegó a un pueblo llamado Samaría. Estaba cansado del camino y se sentó junto a un pozo para descansar. Era mediodía y hacía mucho calor. Entonces llegó una mujer para sacar agua del pozo. Jesús la miró con cariño y le pidió un poco de agua para beber.
La mujer se sorprendió, porque Jesús era judío y los judíos no solían hablar con los samaritanos. Pero Jesús empezó a hablar con ella con respeto y cercanía. Le dijo que Él podía darle un agua especial, un agua que quita la sed para siempre. Jesús no hablaba de agua del pozo, sino del amor de Dios, que llena el corazón y da vida nueva.
Poco a poco, la mujer se dio cuenta de que Jesús la conocía de verdad y la quería tal como era. Jesús le habló de Dios como un Padre que ama a todos y busca personas que lo adoren con un corazón sincero. La mujer comprendió que Jesús era alguien muy especial y se llenó de alegría.
La mujer dejó su cántaro, fue corriendo al pueblo y contó a todos lo que le había pasado. Muchas personas quisieron conocer a Jesús y escucharlo. Después de hablar con Él, creyeron en Jesús y dijeron que Él es el Salvador del mundo.
Con este evangelio aprendemos que Jesús nos busca, nos habla con amor y quiere llenar nuestro corazón con su agua viva. En Cuaresma, Jesús nos invita a acercarnos a Él, a escuchar su voz y a dejar que su amor nos cambie por dentro.