📖 1. LECTURA – ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Un día, Jesús subió a una montaña para rezar. Llevó con Él a tres de sus amigos: Pedro, Santiago y Juan. Allí arriba, mientras Jesús oraba, algo muy especial ocurrió. El rostro de Jesús empezó a brillar como el sol y su ropa se volvió blanca y luminosa. Los discípulos se dieron cuenta de que Jesús no era solo un maestro, sino el Hijo de Dios.
De pronto aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con Jesús. Los discípulos estaban muy sorprendidos y también un poco asustados. Pedro, sin saber muy bien qué decir, quiso quedarse allí porque se sentía feliz y seguro junto a Jesús.
Entonces una nube los cubrió y se escuchó la voz de Dios que decía: “Este es mi Hijo amado, escuchadlo”.
Al oír esto, los discípulos se asustaron y se echaron al suelo. Pero Jesús se acercó, los tocó con cariño y les dijo que no tuvieran miedo. Cuando todo pasó, solo quedó Jesús con ellos.
Al bajar de la montaña, Jesús les dijo que guardaran lo que habían visto en su corazón. Con este evangelio aprendemos que, en Cuaresma, Jesús nos invita a subir a la montaña con Él, a escuchar su voz y a dejarnos iluminar por su luz para seguirlo con más confianza.